Tu alimentación es una necesidad básica para el mantenimiento de tu vida. El cuerpo necesita una cantidad y variedad de nutrientes para su funcionamiento correcto.
Tus hábitos alimenticios los has adquirido en la infancia pero se ven afectados por razones sociales, publicitarios y emocionales.
Los alimentos satisfacen la necesidad de cuidarte y tu comunicación. Es común que hagas reuniones familiares, laborales o de amigos con una comida como excusa. Comer en exceso es una forma de aliviar la ansiedad sin tener en cuenta la necesidad fisiológica del hambre. Consuelas a un niño con una golosina. Comes por tristeza, aburrimiento o para cubrir un vacío interno. También lo haces para no pensar o recordar situaciones dolorosas emocionalmente. Y algunas veces, comes cuando te sientes sola. Dejas de comer por las mismas razones. La anorexia y la bulimia son manifestaciones de la misma causa. Una percepción deformada de tu realidad te lleva emocionalmente al premio o al castigo con la alimentación.
Cuando confundes una emoción desagradable o agradable con hambre, estás comiendo emocionalmente. También lo haces cuando no puedes dejar comida que te gusta en el plato aunque estes saciada. Tu cerebro localiza en la comida una solución a la ansiedad o la tristeza.
Soluciones
Una solución es ser consciente de si es hambre o necesidad.
Observa el hambre emocinal como una señal de que algo no está funcionando como deseas. Identifica tus emociones y haz una gestión eficaz de ellas.
Marca unas horas para comer y respeta el horario señalado.
Aprende a solucionar los problemas cotidianos con respiraciones profundas y actividades que sean e tu agrado.
Aumenta tu actividad con acciones no relacionadas con tu alimentación.
Come en bocados pequeños y mastica adecuadamente para ser consciente de la comida que ingieres.
No compres cuando no has comido o tienes hambre. Haz una lista de lo que has de comprar.
Induce a tus otros sentidos como vista gusto, olfato y tacto en el proceso de tu alimentación. Disfruta de la comida pero no uses un alimento para cubrir una necesidad mental.
Recuerda, no estás sola. Las Flores de Bach y la psicología te pueden ayudar.


