Los celos patológicos son una causa importante de ruptura de las relaciones familiares, en el trabajo y en la pareja. Cuando los celos son patológicos, la persona no puede ser feliz por el tormento de ese estado afectivo y psicológico. Los celos son una respuesta emocional cuando te sientes amenazada. Tu inseguridad te hace tapar ese sentimiento con los celos, haciendo que te sientas insegura y excluida. La inseguridad es una de las causas de unos celos que pueden condicionar la relación y hacer sufrir al otro.
Es importante que tú controles los celos y ellos no te controlen a ti. Observa por qué has llegado a sentirte apartada o excluida. Qué te ha llevado a sentirte así. ¿Por qué no te sientes importante? Gestiona ese sentimiento antes de que sea demasiado tarde. Es necesario saber reconocer los celos, para que los celos ligeros y constitutivos, los gestionemos y no se desarrollen de una manera celotípica.
Celos y envida, hay que diferenciar entre ellos. Los celos y la envidia tienen la misma motivación, el deseo de poseer algo o alguien. Los celos te hacen tener miedo de perder lo que tienes La envidia te hace desear lo que no tienes y tiene otra. Los celos demuestran baja autoestima e inseguridad. La envidia manifiesta enojo e ira, tiene una parte de resentimiento.
Celos infantiles
En los niños, cuando nace un hermano nuevo, el niño que estaba sólo con los padres, tiene que recolocarse y encontrar su sitio en la nueva situación. «El Príncipe destronado” de Miguel Delibes describe el sentimiento de Quico, un niño que, a la llegada de su hermana Cris, se siente desplazado por sus padres manifestando con su comportamiento sus angustias e inseguridades. Esa llegada del nuevo hermano es estresante y puede llegar a sentir sensación de abandono. Sufre al comprobar que la dedicación hacia él ha cambiado y ahora se está pendiente de satisfacer las necesidades y atenciones del bebe. Para evitar esta situación es necesario tener un buen vínculo con la figura paterna o materna. Tener un vínculo firme es importante para el desarrollo de una buena salud mental.
Unos pequeños celos que le pueden ayudar, son los celos constitutivos, que le ayudan a evolucionar en su propia autoestima mejorando su actitud. Los celos que se sufren de una manera constante son un problema. Cuando además quiere hacer daño o perjudicar a su hermanito ya hablamos de envidia.
Cada niño padece los celos de forma individual y su forma de manifestar esa emoción puede ser variada.
Puede desobedecer, aunque le cueste un castigo. Así demuestra su insatisfacción y llama la atención de los mayores. Otra forma de demostrar su estrés puede ser la enuresis nocturna, y vuelve a hacer pipí en la cama. También la introversión y el sentimiento de ser abandonado puede llevar a un descenso de su autoestima. Si lo ves apático, desinteresado por su alrededor, aburrido o descolocado, estás ante una situación de celos. Llorar por todo, sufrir rabietas, despertar al bebe molestando, quitar el chupete, o prestar atención excesiva, es otra manifestación de celos.
La somatización con dolor abdominal o regresión de costumbres superadas, también son frecuentes.
Prevención y tratamiento de celos infantiles
- Durante el embarazo es importante que sepa que el bebe lo tiene mamá en su barriga, que lo escuche.
- Cambiar con mucha antelación la habitación para evitar asociar la llegada del nuevo hermano al cambio.
- Mantener los horarios y costumbres, a pesar de la nueva situación.
- Conseguir que los horarios de comida del bebe no interfieran en la comida familiar.
- Si es la madre la que más ha cuidado de él, es importante que al llegar a casa no lleve al recién nacido en brazos, y lo vean juntos.
- Mantener un tiempo de atención y contacto exclusivo, sin interrupciones con el niño. Priorizar la calidad a la cantidad. El tiempo que se dedique al mayor ha de ser sólo para él.
- No exigir cosas y actuaciones que antes no se llevaban a cabo. Tiene que comprender la nueva situación sin responsabilidades nuevas que le cueste aceptar.
- No avergonzar o ridiculizar, ante mayores o niños por situaciones regresivas.
- Intervenir lo menos posible en las peleas o luchas entre hermanos, dejar que ellos soluciones sus diferencias.
- Paciencia, mucha paciencia a pesar del estrés que te cause a tí la nueva situación.
Las Flores de Bach son de gran ayuda ante situaciones de celos e inseguridad. Si estas manifestaciones se mantienen en el tiempo, o empeoran, es aconsejable la ayuda psicológica profesional.


