¿En Navidad intentan vendernos magia, alegría e ilusión o nos parece que es todo lo contrario?
Es una fecha llena de emociones intensas positivas y negativas.
Son emociones positivas
La alegría por los reencuentros, los regalos, la ilusión y sorpresa por los acontecimientos. Los preparativos, las luces dan vida al invierno.
Son emociones negativas
La tristeza por las ausencias, el enfado y agobio por los niños y la gente en casa, los celos por el trato a unos y otros. Nos produce frustración no recibir lo que esperamos. Los regalos que no se corresponden con nuestros deseos.
Para muchos puede ser una fecha en que se disparan conflictos y emociones reprimidas.
La Navidad se publica como una situación plenamente material.
Es importante observar el significado de estas fiestas para cada uno de nosotros. En este tiempo afloran muchos casos de depresión.
La felicidad depende de nosotros mismos no de lo que nos rodea. La obligación de sentir alegría, por las luces de las calles y los ambientes, nos puede resultar desagradable según el momento vital en que nos encontramos. Es importante respetar los sentimientos de los demás. No juzgues porque cada persona lo vive diferente. No le des más importancia a estos días de la que tienen y relativiza las situaciones.
Las emociones dependen de ti. No permitas que la nostalgia o el recuerdo, la rabia o el rencor, te afloren como pensamientos negativos. Cree en tí, en que puedes crecer y evolucionar a través de las experiencias. Los pensamientos positivos te ayudan a reconducir tu estado de ánimo. Aprovecha para compartir con los que amas. Date una oportunidad para ser feliz. Que pases unas dichosas fiestas.



Un comentario
La dualidad «dichosas». Es como la visión del vaso medio lleno y el vaso medio vacio. Me quedo con la emoción de los ancinos
al ver sus hijos y sus nietos