Psicología Holística

La psicología holística tiene su inicio en la psicoanalista Karen Horney (1885-1952), que alejada de las teorías freudianas, consideraba la mente como una parte de un todo.

La terapia holística es aquella que trata a la persona como un ente global.

El tratamiento holístico se realiza comenzando desde el interior de las personas hasta completar un tratamiento integral.

La psicología holística es una terapia que acompaña, en un transito evolutivo del ser humano para poder solucionar un problema, un desarrollo personal de forma consciente en un camino de aprendizaje en la vida.

Es facilitadora de un proceso para descubrir el interior y exterior del individuo, tanto como la persona así lo desee.

En una terapia holística se contemplan los problemas emocionales y las alteraciones psicológicas como procesos del ser para evolucionar.

Se trabajan necesidades y emociones de forma aislada y procesos terapéuticos completos.

Nos da una visión completa de las diferentes manifestaciones del ser humano (cuerpo, mente y espíritu).

La terapia es de duración variable dependiendo de cada uno y su situación personal.

La terapia holística considera que no hay enfermedades, sino enfermos y tienen en cuenta no sólo lo que sucede en un órgano o zona del cuerpo, sino también lo que ocurre en todo el organismo, como se manifiesta de la enfermedad y cómo responde a las emociones y pensamientos, a las influencias de su alrededor y a todos los estímulos recibidos.

Se tiene en cuenta el entorno del paciente, sus costumbres y su estilo de vida.

Se trabaja para volver al equilibrio entre el cuerpo y la mente. Refuerza el sistema inmunitario. Se busca la causa de la patología y no los síntomas. Por ello es una terapia integrativa.